Personajes:
Roberta: La loca
Carmen: Sorda
José: Esposo de Juana
Juana: Esposa de José
Roco: Empleado del asilo. Cuida a los ancianos.
Escena 1
(Asilo de Urquiza. Roberta, Carmen, José y Juana sentados en el sillón. En frente del sillón, la tele apagada)
Roberta: "...ah, sí, ahora recuerdo. Le estaba contando del cumpleaños de mi tía Eustaquia. Ayer festejó sus Doce años y como motivo de su casamiento el padre le regaló un hijo. Fué una ceremonia muy linda. Todos los niños estaban vestidos de blanco..."
Carmen: ¡Que lindo! yo cuando me casé me regalaron una hamaca.
José: ¿Otra vez con eso? Cuando yo me casé esto, cuando yo me casé lo otro. ¡Dejen de hablar de estupideces y utilicen lo que les queda de neuronas para escapar de esta habitación!
Juana: (Lloriquea) ¡Debería darte vergüenza! Esa chica tan amable que todos los días te trae tu tan poreciado sandwich de atún..
José: No metas al atún en esto, sabés que no tiene nada que ver.
Roberta: Yo sé lo que están tramando ( Hace gestos con las manos para que no se acerquen) ¡Nos van a convertir en marionetas!
Carmen: ¡Que horror!
Roberta: Me lo dijo mi hermana por telefono.
José: Sabía que algo andaba mal. Por eso eran los sandwiches de atún, querían que nos encariñaramos, así empezaramos a pensar que eran buenos.
Juana: ¡Por dios! Si Roberta nisiquiera tiene una hermana.
Carmen: ¡¿Que van a matar a su hermana?! Hay que hacer algo.
Roberta: ¿Van a matar a Raquel? (sollozando) ¿José que hacemos?
José: Emm (Piensa, hay una pausa) Que hambre que tengo ¿alguién sabe si hay sandwiches de atún?
Juana: Sí allá están (Señalando hacia un lado de la habitación)
José: (Mira desepcionado) Estan muy lejos...
Roberta: Te prestaría mis alas, pero no van a alzar vuelo porque sos muy gordo.
José: (Ofendido) Entonces no te voy a ayudar a escapar.
Carmen: ¿Escapar? ¿Quién se escapó? ¿Gustavo? ¿Usted cree que me haya dejado?
Juana: NO CARMEN EL AVE ESTÁ BIEN, NO TE PREOCUPES.
Carmen: ah...
(Pausa, todos miran la tele)
José: ¡Ya lo sé! Si Carmen suelta a los pájaros puede que tengamos tiempo suficiente como para escapar
Juana: Sabés que no va a funcionar y vas a hacer que se ponga a llorar.
Roberta: Puede que funcione si usamos mi capa para la invisibilidad, pero la última vez que la usé vinieron unos hipopotamos gigantes a atacarme.
José: (A Roberta) ¿Y si directamente usamos la capa?
Carmen: Cuando yo era chicatenía una manta con la que jugaba a que era mi capa, como la de Superman..
(Otra pausa)
Escena 2
(Entra Roco a la habitación)
Roberta: Hagamonos los dormidos ( Cierra los ojos y se recuesta contra Carmen)
Roco: Les traje un regalito.
José: ¿Sandwich de atún?
Roco: Sólo si te tomás la pastillita.
Juana: (Desconcertada) ¿No eras mujer?
Roco: No.
Carmen: ¿Eso dignifica que no va a haber película?
Roco: (Le acomodó el audifono a Carmen) Sí va a haber una que se llama Encantada.
José: ( A Roco) Yo te lo comento solo a vos porque me caes bien, nos vamos a escapar pero no digas nada.
Roco: ¿Enserio? ¿Y cómo lo piensan hacer?
José: No sabémos pero en unas horitas calculamos.
Juana: ¡Basta José con eso!
Carmen: Yo quiero un beso.
José: ¡No! Ahora menos que nunca que este jovencito nos va a ayudar.
Roco: Hagamos esto, todos ustedes se toman estas pastillitas, y yo los saco.
(Todos menos Juana acceden. Se toman sus pastillas y se quedan dormidos)
Juana: No los saques. Mirá si los atacan, yo me muero si me quedo sin José.
Roco: Quedate tranquila que no van a ir a ningún lado. Ahora vos tenes que tomar tus pastillitas así después toman el té.
Juana: ¡Ah! Sí, sí (Agarra sus pastillas, las toma y se queda dormida)
Autora: Victoria Pol.
miércoles, 23 de junio de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
Un poco de sadismo.


Manchadas las sábanas.
.
Esa tinta espesa que me atemoriza
se derrama, perturbando mi tan cristalina realidad.
Oscuras manchas se suman y me fortalecen,
me arruinan la conciencia
tentándome y destruyéndome..
El miedo permanentemente me oprime,
pero esa tentación logra vencerlo
y toma el control de mi cuerpo,
poseyéndome con tanta furia que
hasta mis mas poderosas ganas de pararlo son vencidas.
Te veo cada vez más lejos, tan inocente como nunca.
Y una vez más, caigo, me desmorono.
Mis pupilas se dilatan y mi pecho se abre, rompiendo mi ropaje,
permitiendome estar desnudo.
Mis sentidos recobran valor haciendome mas poderoso
y mis sentimientos son tan plenos como inexplicables.
El miedo sigue conmigo, pero escondido detrás de mi pelaje
Quisiera advertirte, gritarte que huyas pero es inútil.
Por mas que lo intente, mi cuerpo no responde.
Ya se hace tarde.
Temo por lo que sucederá.
Finjo como si no supiera, como una esperanza para no caer por completo,
pero sé perfectamente de lo que ahora soy capaz,
y saberlo.. saberlo me atemoriza más aún.
Ojalá huir fuera una solución, pero no puedo deshacerme de ello.
Tu imagen es lo único en mi cabeza,
y cada vez más te convierto en mi presa.
y cada vez más te convierto en mi presa.
Las ganas de tenerte por completo, me inundan, me torturan
y no se irán hasta que todo haya terminado.
Puedo verte tan desprotegida como hermosa.
Ahora mi control mental desaparece.
Me adueño de tu piel con tanto sadismo que comienzo a disfrutar.
Me entusiasmo.
Mis manos se sumergen en el tintero,
como dos poderosas y ambiciosas asesinas.
Puedo sentirlas vivas nuevamente;
Cubiertas de ese color rojizo tuyo, y
húmedas.. tibias otra vez.
Tu cuerpo, cada vez mas pálido,
y ese pigmento tuyo se derrama por mis manos,
manchándolas nuevamente.
Finalmente todo termina.
Soy culpable de la fragilidad de tu cadaver.
Olvidar lo que soy nunca será una solución,
pero es lo único que me queda.
Manchado tu cuerpo,
Manchadas mis garras,
Manchado el olvido.
lunes, 7 de junio de 2010
Lucha contra la desesperanza.
Con las caricias que alguna vez recibí, y guardé en algún lugar de mi memoria (aunque ahora no pueda recordar) sé que presente estuve mientras mi mirada se enfocaba en algo más. Algo mucho más allá de mí. Algo más allá de nosotros y más lejos aún del plástico que nos envuelve.
Donde hay memorias hubo un pasado. Tengo miedo de despertar pero quiero limpiarme de este delito. Aunque sea por unos segundos, necesito limpiarme. Hago el mayor esfuerzo porque gritar no servirá de nada, siemplemente no me escucharán. Me concentro, me esfuerzo. Y empiezo a recordar, a cada instante más nítidamente mis memorias.
La reacción toma partido:
Tanto tiempo, tanto maldito tiempo corrió a mi lado, advirtiéndome y como queriéndome despertar, pero siempre más fácil es no mirar a lo que duele. Y ahora no existe ese tiempo. Como si todo se hubiera detenido en nosotros, como si nada estuviera sucediendo, siguen caminando con el rumbo fijo únicamente en lo que les concierne a ellos. No vacilan porque tiempo no hay. No cuestionan porque tiempo no hay. Solo se apuran cada vez más, recurriendo a los relojes de tiempo inventado. Bien despierto puedo verlo, bien alerta estoy. Pero mis gritos repletos de memorias no son oídos, porque tiempo no hay. La desesperación me consume. El polvo de mis memorias me consume, y cada vez menos se oyen mis alarmas. Ahora todo cae, todo se derrumba en más polvo, porque siempre más fácil es no mirar a lo que duele. Como esquivándome a propósito, no me ven ni me escuchan. Y nuevamente comienzo a contagiarme, de ese plástico que me asfixia, del enemigo que quiero escapar. El peso es cada vez mayor. Lucho por escapar. Lucho por liberarme pero ya no puedo despertarlos, y mantenerme despierto yo es cada vez más difícil. El tiempo comienza a acelerarse. Mis memorias, cada vez menos presentes..
La reacción es controlada, desaparece y ya nada existe. Soy un esclavo. Siempre que hay un revolucionario, es callado y apagado, apaciguado por las malas. El tiempo se inclina por el despotismo, apoderándose de mí y contagiándome otra vez del egoísmo. Otra vez ya nada importa. Valores perdidos en el tiempo. Y esos segundos se terminaron, MI tiempo ya se acabó.
Ya nada recuerdo, perdido me encuentro en esta velocidad. Me convierto nuevamente en uno de ellos. Mi adicción reaparece, seguido de esas náuseas satisfactorias que me poseen y me contagio por completo. El polvo logró consumirme.
Contaminación es lo único que veo, pero ya no es algo malo, es lo único que conozco. No me cuestiono porque tiempo no hay. El plástico logró callarme.
Contaminado nuevamente estoy.
Donde hay memorias hubo un pasado. Tengo miedo de despertar pero quiero limpiarme de este delito. Aunque sea por unos segundos, necesito limpiarme. Hago el mayor esfuerzo porque gritar no servirá de nada, siemplemente no me escucharán. Me concentro, me esfuerzo. Y empiezo a recordar, a cada instante más nítidamente mis memorias.
La reacción toma partido:
Tanto tiempo, tanto maldito tiempo corrió a mi lado, advirtiéndome y como queriéndome despertar, pero siempre más fácil es no mirar a lo que duele. Y ahora no existe ese tiempo. Como si todo se hubiera detenido en nosotros, como si nada estuviera sucediendo, siguen caminando con el rumbo fijo únicamente en lo que les concierne a ellos. No vacilan porque tiempo no hay. No cuestionan porque tiempo no hay. Solo se apuran cada vez más, recurriendo a los relojes de tiempo inventado. Bien despierto puedo verlo, bien alerta estoy. Pero mis gritos repletos de memorias no son oídos, porque tiempo no hay. La desesperación me consume. El polvo de mis memorias me consume, y cada vez menos se oyen mis alarmas. Ahora todo cae, todo se derrumba en más polvo, porque siempre más fácil es no mirar a lo que duele. Como esquivándome a propósito, no me ven ni me escuchan. Y nuevamente comienzo a contagiarme, de ese plástico que me asfixia, del enemigo que quiero escapar. El peso es cada vez mayor. Lucho por escapar. Lucho por liberarme pero ya no puedo despertarlos, y mantenerme despierto yo es cada vez más difícil. El tiempo comienza a acelerarse. Mis memorias, cada vez menos presentes..
La reacción es controlada, desaparece y ya nada existe. Soy un esclavo. Siempre que hay un revolucionario, es callado y apagado, apaciguado por las malas. El tiempo se inclina por el despotismo, apoderándose de mí y contagiándome otra vez del egoísmo. Otra vez ya nada importa. Valores perdidos en el tiempo. Y esos segundos se terminaron, MI tiempo ya se acabó.
Ya nada recuerdo, perdido me encuentro en esta velocidad. Me convierto nuevamente en uno de ellos. Mi adicción reaparece, seguido de esas náuseas satisfactorias que me poseen y me contagio por completo. El polvo logró consumirme.
Contaminación es lo único que veo, pero ya no es algo malo, es lo único que conozco. No me cuestiono porque tiempo no hay. El plástico logró callarme.
Contaminado nuevamente estoy.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)