jueves, 19 de julio de 2012
En parcimonia
Voy sumergiéndome bien profundo.
Allí es donde me refugio,
donde no hay luz que juzgue ni opine,
donde no hay claridad que delate mis fisuras.
Allí somos bestias danzando por instinto.
Vuelvo a enrredarme entre sabanas blanquísimas.
Te desvisto lento, lentísimo
con extrema cautela
y disfrutando de cada uno de los roces
de cada una de las caricias en mi piel.
Mi pecho se oprime,
mis pulmones se vacían
y con un sutil gemido delato mi fervor.
Nos agitamos en el placer.
Luego, tu cuerpo, tumbado como en plenitud
no tiene intención de ocultarse entre ropajes.
Está descubierto,
y en la más profunda tranquilidad
es sincero y descanza.
viernes, 3 de diciembre de 2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
Comedia de Ancianos.
Roberta: La loca
Carmen: Sorda
José: Esposo de Juana
Juana: Esposa de José
Roco: Empleado del asilo. Cuida a los ancianos.
Escena 1
(Asilo de Urquiza. Roberta, Carmen, José y Juana sentados en el sillón. En frente del sillón, la tele apagada)
Roberta: "...ah, sí, ahora recuerdo. Le estaba contando del cumpleaños de mi tía Eustaquia. Ayer festejó sus Doce años y como motivo de su casamiento el padre le regaló un hijo. Fué una ceremonia muy linda. Todos los niños estaban vestidos de blanco..."
Carmen: ¡Que lindo! yo cuando me casé me regalaron una hamaca.
José: ¿Otra vez con eso? Cuando yo me casé esto, cuando yo me casé lo otro. ¡Dejen de hablar de estupideces y utilicen lo que les queda de neuronas para escapar de esta habitación!
Juana: (Lloriquea) ¡Debería darte vergüenza! Esa chica tan amable que todos los días te trae tu tan poreciado sandwich de atún..
José: No metas al atún en esto, sabés que no tiene nada que ver.
Roberta: Yo sé lo que están tramando ( Hace gestos con las manos para que no se acerquen) ¡Nos van a convertir en marionetas!
Carmen: ¡Que horror!
Roberta: Me lo dijo mi hermana por telefono.
José: Sabía que algo andaba mal. Por eso eran los sandwiches de atún, querían que nos encariñaramos, así empezaramos a pensar que eran buenos.
Juana: ¡Por dios! Si Roberta nisiquiera tiene una hermana.
Carmen: ¡¿Que van a matar a su hermana?! Hay que hacer algo.
Roberta: ¿Van a matar a Raquel? (sollozando) ¿José que hacemos?
José: Emm (Piensa, hay una pausa) Que hambre que tengo ¿alguién sabe si hay sandwiches de atún?
Juana: Sí allá están (Señalando hacia un lado de la habitación)
José: (Mira desepcionado) Estan muy lejos...
Roberta: Te prestaría mis alas, pero no van a alzar vuelo porque sos muy gordo.
José: (Ofendido) Entonces no te voy a ayudar a escapar.
Carmen: ¿Escapar? ¿Quién se escapó? ¿Gustavo? ¿Usted cree que me haya dejado?
Juana: NO CARMEN EL AVE ESTÁ BIEN, NO TE PREOCUPES.
Carmen: ah...
(Pausa, todos miran la tele)
José: ¡Ya lo sé! Si Carmen suelta a los pájaros puede que tengamos tiempo suficiente como para escapar
Juana: Sabés que no va a funcionar y vas a hacer que se ponga a llorar.
Roberta: Puede que funcione si usamos mi capa para la invisibilidad, pero la última vez que la usé vinieron unos hipopotamos gigantes a atacarme.
José: (A Roberta) ¿Y si directamente usamos la capa?
Carmen: Cuando yo era chicatenía una manta con la que jugaba a que era mi capa, como la de Superman..
(Otra pausa)
Escena 2
(Entra Roco a la habitación)
Roberta: Hagamonos los dormidos ( Cierra los ojos y se recuesta contra Carmen)
Roco: Les traje un regalito.
José: ¿Sandwich de atún?
Roco: Sólo si te tomás la pastillita.
Juana: (Desconcertada) ¿No eras mujer?
Roco: No.
Carmen: ¿Eso dignifica que no va a haber película?
Roco: (Le acomodó el audifono a Carmen) Sí va a haber una que se llama Encantada.
José: ( A Roco) Yo te lo comento solo a vos porque me caes bien, nos vamos a escapar pero no digas nada.
Roco: ¿Enserio? ¿Y cómo lo piensan hacer?
José: No sabémos pero en unas horitas calculamos.
Juana: ¡Basta José con eso!
Carmen: Yo quiero un beso.
José: ¡No! Ahora menos que nunca que este jovencito nos va a ayudar.
Roco: Hagamos esto, todos ustedes se toman estas pastillitas, y yo los saco.
(Todos menos Juana acceden. Se toman sus pastillas y se quedan dormidos)
Juana: No los saques. Mirá si los atacan, yo me muero si me quedo sin José.
Roco: Quedate tranquila que no van a ir a ningún lado. Ahora vos tenes que tomar tus pastillitas así después toman el té.
Juana: ¡Ah! Sí, sí (Agarra sus pastillas, las toma y se queda dormida)
Autora: Victoria Pol.
miércoles, 16 de junio de 2010
Un poco de sadismo.


Ya se hace tarde.
y cada vez más te convierto en mi presa.
lunes, 7 de junio de 2010
Lucha contra la desesperanza.
Donde hay memorias hubo un pasado. Tengo miedo de despertar pero quiero limpiarme de este delito. Aunque sea por unos segundos, necesito limpiarme. Hago el mayor esfuerzo porque gritar no servirá de nada, siemplemente no me escucharán. Me concentro, me esfuerzo. Y empiezo a recordar, a cada instante más nítidamente mis memorias.
La reacción toma partido:
Tanto tiempo, tanto maldito tiempo corrió a mi lado, advirtiéndome y como queriéndome despertar, pero siempre más fácil es no mirar a lo que duele. Y ahora no existe ese tiempo. Como si todo se hubiera detenido en nosotros, como si nada estuviera sucediendo, siguen caminando con el rumbo fijo únicamente en lo que les concierne a ellos. No vacilan porque tiempo no hay. No cuestionan porque tiempo no hay. Solo se apuran cada vez más, recurriendo a los relojes de tiempo inventado. Bien despierto puedo verlo, bien alerta estoy. Pero mis gritos repletos de memorias no son oídos, porque tiempo no hay. La desesperación me consume. El polvo de mis memorias me consume, y cada vez menos se oyen mis alarmas. Ahora todo cae, todo se derrumba en más polvo, porque siempre más fácil es no mirar a lo que duele. Como esquivándome a propósito, no me ven ni me escuchan. Y nuevamente comienzo a contagiarme, de ese plástico que me asfixia, del enemigo que quiero escapar. El peso es cada vez mayor. Lucho por escapar. Lucho por liberarme pero ya no puedo despertarlos, y mantenerme despierto yo es cada vez más difícil. El tiempo comienza a acelerarse. Mis memorias, cada vez menos presentes..
La reacción es controlada, desaparece y ya nada existe. Soy un esclavo. Siempre que hay un revolucionario, es callado y apagado, apaciguado por las malas. El tiempo se inclina por el despotismo, apoderándose de mí y contagiándome otra vez del egoísmo. Otra vez ya nada importa. Valores perdidos en el tiempo. Y esos segundos se terminaron, MI tiempo ya se acabó.
Ya nada recuerdo, perdido me encuentro en esta velocidad. Me convierto nuevamente en uno de ellos. Mi adicción reaparece, seguido de esas náuseas satisfactorias que me poseen y me contagio por completo. El polvo logró consumirme.
Contaminación es lo único que veo, pero ya no es algo malo, es lo único que conozco. No me cuestiono porque tiempo no hay. El plástico logró callarme.
Contaminado nuevamente estoy.
sábado, 8 de mayo de 2010
Sergio Sainz - Cualquier tren a ningún lado
Tengo una luna muerta en el bolsillo,
una rana de acero en el llavero.
la foto canalla en la medalla
y el autografo de los poetas muertos
Mi relacion con el mundo es muy extraña
me resisto a creer lo que imagino.
doy cansancio a los que no descansan
y alivio al que pide desatinos
Tengo la cruz del sur en una uña
para recordar que lo crece muere
es tan obvia la cita con la parca
como imposible el amor con mil mujeres
Pensaba escribirte en los cristales
de todas las carteleras de los cines
y me quede penando en el espejo
en este baño de leyendas con orines
Detesto a los payasos y a los mimos
cuando se burlan del sueño milenario
La alegría y el gesto son ficciones para huir
del terror al calendario
Todo debo agradecerte vida viva
me diste un tercer ojo hecho de clavos
Ya amanece esta sonando la campana
y me tomo cualquier tren a ningun lado..

